Muy interesante reflexión. Esto en la rama psicológica creo que tendría cierta relación con la tradición de rentistas tan arraigada en España desde la época imperial.
En ese sentido la empresa sería como una prolongación de la tierra para los nobles como algo que aporta un rédito constante y el factor humano es un coste de mantenimiento más del "terreno", en lugar de valorarlo como una inversión productiva.