Hola Paco, gracias por compartir con nosotros tus conocimientos del Master.
1. Yo siempre he pensado que la correlación mide solo la tendencia de movimiento de las rentabilidades de dos clases de activos de moverse en la misma dirección, pero no así la magnitud del movimiento que precisa de los datos de covarianza y el tracking error para su especificación.
2. Efectivamente, y como bien indicas, la correlación entre activos fluctúan “considerablemente” en el tiempo, por lo que para inversiones en el largo plazo opino que probablemente sería más indicado tomar como orientación las causas efectivas de la diversificación en lugar de una cifra. Por poner un ejemplo de dos clásicos de clases de activos como el S&P 500 y los Bonos USA de largo plazo: Correlación – 0,51 en Marzo de 2003; + 0,65 en Octubre de 1992. Esta inestabilidad en la correlación en el tiempo hace prácticamente imposible hacer uso de programas de cálculo y establecer una frontera eficiente para carteras de largo plazo. Quizás sería más conveniente establecer un corredor a lo largo de la frontera eficiente y estimar la probabilidad de los puntos superior e inferior. Puedes consultar estas ideas con tus profesores y ver que opinan.
3. Por otra parte, la correlación se usa para establecer o realizar la “diversificación numérica” entre clases de activos, y no está reñida con los estilos de inversión, ya sea de valor, crecimiento,... etc. por lo tanto se pueden conjugar o combinar perfectamente. Dicho sea de paso, que uno también debería realizar una “diversificación funcional” entre clases de activos, es decir, en el diseño de una cartera a largo plazo la elección y ponderación de las clases de activos han de pasar la prueba de su comportamiento ante distintos escenarios.
Todo lo escrito es una opinión personal y susceptible de critica, especialmente por aquellos que más saben sobre la materia.
Un saludo
Valentin