Cierto que con Obama las directrices económicas no parece vayan a cambiar en exceso ya que tiene a sus espaldas grandes lobbys empresariales apoyándolo económicamente y los intereses económicos en el extranjero llevan siendo primordiales para la economía de este país desde el final de la II Guerra Mundial, pero se podría decir que norteamerica ha dado mediante su voto un toque de atención a la política imperialista emprendida (o más bien, potenciada) por la Administración Bush.
Además, haber elegido a un presidente afroamericano dice también mucho de una sociedad que tradicionalmente ha sido tachada de racista.