Precisamente por eso pongo la "CUOTA", para que las diferentes retenciones no nos tapen el bosque final (tenebroso en este caso).
Entresaco:
100.000 euros "limpios" finales.
A.- Trabajo, 33.340 euros de IRPF. Coincide casi con la retención. Se obtiene una declaración "a devolver".
B.- Profesional, 32.330 euros de IRPF. Vaya, el secretario cobra más que el consejero. Se dispone durante un año (de promedio) de una financiación de origen fiscal gratuita de 17.000 euros. La declaración, obviamente, sale "a pagar".
C.- Empresario (societario), 37.302. Vaya, la más cara. Además, con mayores costes de operación (notarios, registros, etc.). Presunción de que si se usa esta fórmula (en apariencia más cara y penosa) debe ser por algo, y quizás no lícito del todo... La declaración del IRPF le sale "a devolver".