Efectivamente, los mercados se ajustan por precio, cantidad o ambas cosas.
Pero también puede ocurrir que cambie el modelo. La vivienda necesariamente no tiene por qué ser en propiedad.
Un mercado de trabajo que requiera de movilidad geográfica, o de emigración reversible, potenciales incrementos demográficos, la atracción del "sur" europeo (binomio clima / seguridad física y jurídica), puede que para el 2015-2016 suponga una revitalización del mercado bajo un modelo no propiedad / ni incentivo fiscal / ni "cuasi commodity" / ni producto financiero, como se había convertido (además de el tema del suelo cuya faceta penal estamos viendo próxima a la política).
Mientras será un problema de capacidad económica de las empresas inmobiliarias y/o de los particulares para hacer la travesía del desierto, porque nadie va a "sacrificar" un inmueble mientras pueda retenerlo por mucho que se indique que le urge a un ente para el lejano y abstracto como el mercado un ajuste su precio.
Porque lo que es claro que en todo el mundo el escalon económicamente más bajo lo constituyen los si techo. Y si ese, espero, no va a ser nuestro modelo, estemos seguros, reivindicaremos más casas.