Respecto a la entrada principal opino un poco lo mismo, si bien no veo tantas diferencias entre Japón, Portugal o España, desde el punto de vista de la genereción del dinero, que viene del exterior en todos los casos. La diferencia es que a los japoneses les viene por su ingenio y su capacidad creadora, mientras que a los portugueses y a los españoles nos ha venido por obra y gracia de Europa, nunca mejor dicho lo de por obra. Además añadir que también nos viene por nuestras importaciones/exportaciones, el turismo, que sin necesidad de exportar nada atrae dinero tanto para consumo como para fomentar la burbujita en la que estábamos, la suerte es que este sector no depende tanto de nosostros y que si el entorno mundial acompaña, y el clima se mantiene realitavamente estable, pues esos ingresos no nos faltarán, aunque a pesar de ello la cosa creo que será dura.
Al final hay una serie de generaciones, especialmente los que tenemos sobre 35, que somos los pagadores de todos los desmanes, aunque probablemente se pueda ampliar hasta los que tienen 40 y por debajo hasta los de 25 quizás (más o menos), pero la realidad es que a mí nunca me ha tocado un colegio concertado, siempre lo era al año siguiente al mío, nunca me ha tocado una subvención de vivienda, si la daban hasta los 30 años, uno ya había cumplido, si ampliaban a los 5 años hasta los 35, más de lo mismo, y eso es extendible a subvenciones de cursos, transporte, etc, etc o hasta donde se considera "joven" a una persona para obtener ciertos beneficios.
Respecto a la ESO, la verdad, se llame ESO, EPO o ERO, el nombre es lo de menos, lo importante es el déficit de valores existentes, cada día son menores, y para mí hay un elemento clave en todo esto, la estabilidad, no se puede cambiar de criterio cada 4 años según quien gobierne, ese tipo de cambios en el sistema educativo son muy importantes y arrastran mucha inercia, la realidad es que los valores han bajado, en eso desgracidamente estamos a años luz de los japoneses, en educación, respecto y disciplina que son claves para cualquier éxito, sin esfuerzo no hay recompensa.
En general suelo discrepar un poco con tus comentarios, pero en este caso casi lo comparto íntegramente.