Hola Jaime,
creo que nuestra generación (tengo 31) padece la enfermedad de la titulitis. Durante los años de nuestra formación, se ensalzaba al que estudiaba una carrera universitaria (aunque fuesen titulaciones con escasas salidas profesionales) y se denostaba al que hacía una FP o simplemente entraba en el mundo laboral. Así, tenemos hoy en día una poca adecuación entre oferta y demanda de trabajo. Sobran licenciados y faltan obreros cualificados. ¿El currela que aprieta tuercas en la SEAT? Digamos que como hay pocos currelas, pocos fontaneros, albañiles, electricistas... y por eso las empresas les pagan buenos sueldos. Y como hay muchos licenciados en Filología Hispánica, la gran mayoría que no encuentran curro de profesor o de investigador se tienen que ganar la vida de teleoperadores ganando 800 euros al mes. Creo el sistema educativo está fallando al emitir la señal de que es preferible ser licenciado, porque si no, no vas a ser nadie en la vida. ¿Es que no se puede ser buen profesional siendo fontanero? Creo que sí. Hay buenos y malos fontaneros, igual que hay buenos y malos abogados.
Por otra parte, también existe el problema de que la economía española genera pocos puestos de trabajo especializados y muchos que requieren escasa cualificación, pero eso es un problema del modelo de crecimiento que hemos escogido, basado en competir a base de bajos salarios en lugar de competir con calidad. Pero, claro, si los poderes públicos alientan que se crezca con el ladrillo, en lugar de fomentar la I+D... Y las empresas invierten lo mínimo en investigación o en formación... Habría que cambiar el chip.
Yo también he conocido a jefes incapaces, que no saben dirigir o lo hacen a toque de corneta, o que no saben manejar un ordenador, o que cargan a sus subordinados con su trabajo y se rascan la barriga. Pero suplen esas carencias con otras habilidades: Tienen buenos contactos, o experiencia, o son maestros en el arte del peloteo, o se saben "vender" bien. Los que tu dices que cierran tratos después de una buena mariscada ¿no has pensado que quizás sean buenos comerciales? A lo mejor no saben manejar un ordenador, pero son empresarios acostumbrados a alcanzar sus objetivos como sea. Y eso las empresas también lo valoran, porque lo importante del gato no es que sea blanco o negro, sino que cace ratones. ¿Inmoral? Puede que si ¿Antieconómico? No lo creo. A los que ya no son productivos, no tengas duda de que las empresas se los cargan (y si pueden, le pasa la papeleta a la Seguridad Social como prejubilados).
Saludos