Los aparatos de los partidos tienen demasiado poder. Los votos no sirven para nada. De qué sirve votar a un partido X, si luego todos los demás pactan entre si para hacerse con el gobierno de una autonomía o una alcaldía.
Los dos partidos mayoritarios son herederos de las dos pandas de criminales que montaron la guerra civil. Acabado el franquismo, aprobaron las ley de Amnistía para taparse los muertos los unos a los otros y montaron esta democracia de amiguetes que tenemos ahora.