Creo que ya he mostrado mi desacuerdo contigo en otras ocasiones sobre este asunto. Como vuelves a la carga no puedo resistirme a replicar.
Si en un principio el invento puede ser bueno para algún tipo de personas, el tiempo ha venido a demostrar que no es más que el producto más podrido del mundo financiero español.
Al igual que sus primos los fondos de inversión, representan el perfecto timo colectivo para los pequeños ahorradores: pésimos gestores, falta absoluta de transparencia en sus operaciones... Es un gran negocio para el banco. Los partícipes saldrán todos trasquilados y algunos sin enterarse.
Puede que sirvan para gastadores compulsivos, pero para el resto ¿para qué ser rehén de nadie si existe la libertad?
¿Por qué tener que soportar al gobierno tarambana de turno que cambia las reglas del juego cada cuatro días?
Cada día estoy más convencido de que para perder mi dinero no necesito la ayuda de nadie.
VIVA EL BRIGOLAJE.