Me sorprende que entre los cometidos clásicos del derecho penal te olvides de la "restitución". En algunas culturas "menos civilizadas" que la nuestra, las "compensaciones" en forma de ganado o trabajo para la víctima o sus familiares forman parte de la pena. Es sorprendente cómo hoy en día da la sensación de que quien menos cuenta es precisamente el agredido o sus seres cercanos, cuando es en quien primero debería pensarse. Así, asistimos a macrojuicios en los que desfalcadores, tras cumplir unas penas de cárcel que dan risa, salen a la calle con sumas de dinero robadas que no han devuelto y con las víctimas de esos robos sin recibir compensación alguna por los mismos. Cuando el ciudadano cede su derecho a hacer justicia al Estado, puede que renuncie a la Venganza, pero dudo que en su mente figure la idea de que en lugar de restituírsele el daño causado en la medida de lo posible, sus impuestos se tienen que usar para pagarle cursillos al delincuente.