Hola, estoy de acuerdo en que hay que separar las personas de las organizaciones. El director de la sucursal puede ser un individuo con excelente voluntad y visión de las operaciones. Pero, lo más habitual es que sea como un nadador con las manos atadas: por mucho que se esfuerce en ayudar poco le dejan hacer.
Respecto de la ausencia de compromisos financieros por parte del emprendedor, un banco no le presta dinero a ninguna PyME sin el aval personal de los socios, y, si la cantidad supera los 100.000€ exigirá, además, garantías reales.
Ciertamente hay banca especializada en hipotecas y sucursales especializadas en operaciones con empresas debido a la mayor complejidad de estas últimas. Pero para una PyME las condiciones pueden ser más o menos las misma en ambos casos.
La conversión sistemática de pólizas de crédito en préstamos no es un práctica aislada que esté llevando a cabo una entidad, sino algo que están haciendo prácticamente todas ellas.
Es cierto que las pólizas de crédito amenudo se usan como préstamos, pero es que, en contra de lo que dices, usar un crédito para pagar nóminas tiene toda la lógica del mundo. Yo regento una empresa de desarrollo de software. Los proyectos duran aproximadamente 6 meses y se cobran a 90 días fecha factura. Lo que implica que el plazo medio de cobro es de 9 meses. Además durante los seis primeros meses no existen pagarés ni facturas aceptadas que puedan usarse en una línea de descuento, con lo cual la única forma de financiar el proyecto es financiarlo con una línea de crédito a seis meses que se usa como un préstamo.
Sobre "esconder el patrimonio" no estaba sugiriendo ninguna práctica frauduenta u oscurantista. Simplemente que en la declaración de bienes que pide el banco sólo hay que poner aquellos que sean necesarios para la operación. Si el banco quiere investigar si tienes más, pues que lo haga, para eso están los registros públicos. Pero es algo que normalmente nunca hacen, ya que asumen que intentarás demostrarles la máxima solvencia.
Yo en el fondo comprendo todas las trabas que se auto-imponen los bancos, porque vivimos en el pais de la picaresca, y si los bancos no fueran extremadamente cautos, entonces se les dispararía la morosidad de gente que cogería dinero imprudentemente y luego se echaría al monte. Es muy cierta la frase que dijo recientemente Emilio Botín: "prestar dinero a quien no puede devolverlo es una irresponsabilidad". Pero es que eso es justamente lo que han estado haciendo los bancos en la financiación de compra de primera vivienda, y ahora los platos rotos los están pagando también las PyMEs que no tenían nada que ver con la construcción, ni les habían dado vela en el entierro.