Amigo Echevarri: Coincido totalmente contigo con ”Lo de que un Banco no le presta a una Pyme más de 100.000 euros sin aval personal como tu dices no es cierto”, pero es que la cifra tampoco dice nada, pueden prestar 500.000 sin aval o denegar 2.000 con aval. Mi apreciación viene por experiencia propia, yo he estado muchos años en banca, ahora estoy al otro lado del mostrador, y no solo en una entidad financiera, he sido director de oficinas muchos años (16), empecé de muy joven, y suscribo que las garantías de la operación (avales o no) dependen del balance de la propia empresa, del sector, de sus nichos de mercado, y de un montón de variables. Ha habido momentos en los que tuve atribuciones para decidir, momentos en los que las quitaron a todo el mundo, luego momentos en las que algunos las teníamos y otros no, y os puedo garantizar que aunque no tengas ni un euro de decisión, la presentación de las operaciones por parte del director de las oficina, es básica, hay directores que con o sin atribuciones se les respeta y mucho su opinión en los comités de riesgos, porque se les considera conocedores del mercado y capaces de transmitir en papel las realidades de los solicitantes de los créditos o prestamos, y hay otros directores que son unos “ve y dile al cliente….. pídele al cliente ……, dile que si no avala …… como puedes presentar esto sin …….., te has mirado el balance ………”, que se limitan a trasladar papeles a los que deciden, pero que son incapaces de leer entre las líneas del balance (si entre las líneas, en los espacios en blanco entre una cifra i la siguiente de un balance a veces se ven mas cosas que en los propios números, ya me entendéis) y algunos directores ni siquiera son capaces de leer los números, y trasladar correctamente las partidas a los sistemas de gestión de las entidades financieras de todo hay.
En resumen esto no son matemáticas ni de lejos, por tanto te puedes ser cliente de una oficina de un banco, te cambias el director, y a lo mejor tienes de cambiar de oficina o incluso de banco para que sean capaces de trasladar tus inquietudes a quien decide finalmente, no es la primera vez que un director cambia de entidad y varios clientes se van con él, y no por amistad profesional, que también, si no por su forma de trabajar.