El concepto de Banca cívica de Can es una utopía muy sonora y bonita, lo sé de primera mano. Ahora bien, las entrañas de la bestia no son lo que pintan, por lo que cualquier medida "social" que toman ha de ser analizada desde el punto de vista de su funcionalidad como foco de negocio. Por lo tanto, nada de civismo y mucho de Marketing e hipocresía.