Chapeau. Firmo y suscribo integramente todo. Aunque tal como bien dicers, demasiado místico y utópico.
Por desgracia, me voy encontrando en diversas situaciones de hiperendeudados e hiposolventes sobrevenidos a los que es de aplicación TODO lo que explicas. Y mi papel junto a ellos, además de las cuentas que les puedo ayudar a hacer, es más casi de terapia (sin que yo sea terapeuta de nada) que de otra cosa. Y que fantástico seria que en la banca encontrase (sen)un aliado/complice, que junto a las exigencias (obvias) de los pagos, facilitasen salidas y criterios.
Pero no, no sr. eso no será así. Para eso hace falta inteligencia, confianza, ética, visión de futuro,... Y ahora mismo, salvo honrosas excepciones, eso no abunda en la banca. Demasiadas tensiones numéricas, demasiados números que no cuadran, demasiados modelos que fallaron/fallan por todos lados... Y total "pa'que?", si al menos en este pais la banca tiene un magnífico "departamento" de recobros gratuito? Me refiero a la justicia, que lenta y pedestre lo será, pero segura en sus embargos y recobros también.
¿"Coach", asesores financieros, complicidades, acompañamiento? Es más rápido, fácil y barato un abogado y visita al juez. Malo debe ser el abogado, o liosa la deuda (cosa rara) para no salir del juzgado al menos con un embargo cautelar. Y mientras se vaya cobrando algo, poco importa la realidad humana y personal del entonces "cliente" y actualmente "moroso".