Albert, yo trabajo y pago impuestos en Madrid y estoy encantado de que el gobierno utilize mi dinero allá donde más falta haga, en Cádiz o en Tarrasa, me importa un bledo.
Además de estar casado con una barcelonesa, tengo amigos y clientes catalanes y con parte del dinero que les cobro, pago mis impuestos (lo mínimo que puedo, como es natural). Si no tengo reparos en que mis beneficios se construyan con dinero de catalanes, ¿Por qué habría de importarme que parte de esos impuestos se gasten allí? Y viceversa