Hola a los dos...
Yo creo que hay un poco de todo. Por un lado creo que las entidades bancarias intimidaban con sus exigencias a unos clientes no acostumbrados a las mismas, ni a su modelo de relación. Me consta que en las remesadoras se era, o les parecia a ellos que se era, más laxo.
Por otro los bancos no veían, y muchos siguien sin ver que ese era negocio para ellos. Hablarles de transferencias al extranjero por caja es mentarles a la bicha.