En la primera parte comenté que habían muchas cuentas en Andorra y que no conocía ninguna hormiga entre ellas. Por el final de la historia queda claro que Hormiga también acaba con el dinero en Suiza y viviendo en "la Suiza de Centroamérica". Es evidente que llega un momento, en este caso después de la jubilación, en que Hormiga no tiene más remedio que "Cigarrear" para salvar su vejez de la mejor manera posible. Digo lo mismo que Carlos: Si lo hubiera hecho antes otro gallo le cantaría. Insolidario, sí. Listo, también.