La asociación registral ARBO juega con un doble sentido de la palabra "limones":
- Las asimetrías de información en relación a algunos productos (en USA se llama "lemmons" a los coches de segunda mano), cuya calidad no puede apreciarse por el cliente “a priori” (bienes de búsqueda) sino “a posteriori” (bienes de experiencia) y nunca íntegramente (bienes de confianza).
- El apellido de la Directora General de los Registros y del Notariado, contra la que ha emprendido una campaña de desprestigio que llega al insulto personal y profesional (simplemente porque a algunos de ellos los ha puesto en su sitio por su contumaz desprecio de la Ley en provecho de sus propios intereses corporativos).
Hecha esta aclaración, no veo qué de ilegal tiene esa cláusula, siempre que el prestatario estuviese suficientemente informado de su alcance. ¿Hubiese sido mejor impedir el acceso al crédito del consumidor? Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos me cuido yo.
En cualquier caso, se han apuntado paliativos:
- La contratación de un seguro de vida (precisamente si la subsistencia del préstamo se condiciona a la vida del suegro-fiador es porque éste es lo bastante joven, caso contrario la entidad de crédito ni lo consideraría).
- La pervivencia del patrimonio del suegro-fiador en caso de fallecimiento de éste, pero probablemente el negocio está presupuestado atendiendo más que a su patrimonio a su renta (salario, pensión, etc).