Nunca he visto el programa de este joven, pero cuando anuncie el curso de futuros le escribiré una carta abierta en mi blog.
Da un tufillo como si se hubiera leído el libro del deportista convertido en maestro de especuladores.
No se puede tener todo: juventud, fama, experiencia y prudencia.
Si se me pasa cuando anuncie el curso, te agradeceré que me lo digas tu que sigues sus andanzas.
Lo más curioso de estos casos es que la mayoría de gente que hace esos cursos quedan encantados aunque nunca consiguen ganar un duro.