Excelente artículo, Echevarri.
Lástima que los legisladores no lo lean.
Lástima que la BANCA, culpable absoluta de esta crisis, tenga -además- mayores prebendas con esta Ley.
Lástima que, a partir de ahora, sea prácticamente imposible realizar un trabajo de intermediación financiera digno e independiente.
Lástima que nuestros legisladores no miren hacia otros países con legislación más desarrollada y eficaz en estos temas, como Reino Unido, Estados Unidos.
¿Quién pierde? Paradójicamente, los consumidores.
¿Quién gana? Paradójicamente, la Banca.
Siempre la Banca...