Todos estos tinglados sólo sirven para apretarle un poco más las tuercas al que ya está muy jodido.
Le trincarán una pasta por aliviarle un poco, eso sí, endeudándole a más largo plazo. Y como el que ya está muy jodido verá que ha podido llegar a fin de més, no habrá aprendido nada y se meterá en una nueva aventura que le convertirá en el que estará muchísimo más jodido.