Creo que el camino que recomiendas es el acertado, "devolución de un ingreso realizado indebidamente". Lo malo es que la decisión sobre si reconocer el error o no hacerlo recae sobre la misma oficina tributaria.
Pero, una vez lo hayan rechazado, puede presentar una reclamación al Tribunal Económico-Administrativo y allí el que juzga siempre es imparcial, con tendencia a defender al sufrido ciudadano de las decisiones arbitrarias de la Administración. Yo estoy muy satisfecho de cómo se ha portado siempre conmigo dicho tribunal.