Perdona que no haya respondido antes.
- Lo de los funcionarios: me ha gustado tu ejemplo pero podríamos pensar que esa ausencia de riesgo se compensa con el elevado precio de adquisición. De todas formas es un asunto que merece una discusión más profunda. No creo que la función pública sea una cuestión que pueda reducirse a una simple relación rentabilidad/riesgo.
- Una cosa que me llama la atención es el concepto desregulación y su relación con el fraude fiscal. El otro día escuché al prof. Rodríguez Braun decir más o menos "la regulación produce en los agentes un deseo por saltarse la regulación y dicha actuación de evitar la regulación produce distorsiones en el sistema". No puede ser más retorcido. Es como decir que existen ladrones porque la propiedad está regulada. Es algo tan chocante como la afirmación "clásica": existen las guerras porque existen los ejércitos.
Partimos de la base de que algún tipo de regulación tiene que haber porque sino la convivencia se limitaría a las conocidas "leyes naturales".
En lo relativo a los impuestos una norma básica de convivencia es que existen gastos "comunes" (y aquí seguro que discutiremos mucho) que todos debemos sufragar de acuerdo con unos principios (tb. discutibles, seguro). Pero mientras no se reforme la Constitución son los recogidos en su art. 31.
Por otra parte el mundo económico es muy complejo y en consecuencia las normas tributarias lo son también. Las distorsiones no siempre se producen porque haya un exceso de regulación sino todo lo contrario: se quiere regular lo complejo con normas simples. Mejor dicho la sociedad evoluciona más rápido que la legislación y es cuando se producen las distorsiones.
No estamos ante un exceso de regulación cuando una sociedad o una persona física no declaran todos los ingresos de su actividad económica. O cuando fulanito de tal se deduce el préstamo hipotecario del pisito de la playa. O cuando con total alevosía, nocturnidad, escalamiento, fuerza, etc..., ni siquiera se tiene la decencia de declarar la transmisión de un inmueble (Y aquí tuve un caso que era de "fosa común"). Y así muchas más.
Si mañana bajasen el tipo impositivo de sociedades el fraude seguiría siendo el mismo porque se defrauda o por negligencia o por un acto de voluntad.
Cuando se subió el límite para el delito fiscal lo único que ocurrió es que unos cuantos se sintieron aliviados porque ya no irían a la cárcel. Bajan los delitos, claro, porque se sacan de la estadística unos cuantos. No hay delito pero sigue habiendo fraude. Muerto el perro se acabó la rabia. Si se legaliza el tráfico de drogas fíjate cuanto bajarían los delitos por narcotráfico.
Regular lo justito, de acuerdo, pero qué es lo justito?
- Mano dura y control: Lo primero no es mandar a la carcel a nadie sino, y siguiendo tu ejemplo, establecer un régimen sancionador verdaderamente desincentivador del fraude. Creo que hace poco escribiste sobre el Código Penal algo muy interesante. Mano dura es utilizar las bases de datos con criterios de eficiencia fiscal y no de oportunidad política. Control es establecer protocolos que permitan anticiparse al fraude. Ya está bien que los de tu trinchera disparéis primero.
- Reflexioné sobre tu propuesta del criterio de caja en IVA y vi una gran ventaja. Con el criterio de caja la deducibilidad como la repercusión vendrán motivados por el hecho del pago o del cobro y no por el momento de la realización
del negocio en cuestión. Lo interesante es que ya la factura no sería un medio de prueba suficiente. Habria que acreditar un medio de pago y por supuesto el pago en efectivo no tendría efectos fiscales. Ventaja: se acaba el dinero negro en las transacciones comerciales.
Bueno no quiero aburrirte más. Sigue así de didáctico. Por cierto estoy de acuerdo contigo en este asunto del TPO.
TAXMAN.