Tampoco creáis que es siempre tan fácil descubrir a los timadores muleros. Mi esposa, abogado, recibe mensajes de esos todos los días. Algunas veces es muy difícil, porque se parecen a mensajes reales de clientes legítimos. Normalmente se "inventan" una empresa (o se apuntan a una empresa real), con página web, recortes de prensa (digital, y por tanto inventada).
Llega un momento en que no sabes si es un timo, o si realmente es una empresa que necesita un representante en España para dirigir sus cuentas. Lo único que cabe aquí es aplicar la regla de los dos dedos de frente: no hay duros a tres pesetas.
Sin embargo, sí imagino que más que un españolito medio y más de dos, o bien se creen de buena fe lo que dice el correo, o deciden hacerse los ingenuos, apuntarse, y si la policía llama a su puerta pondrán cara de "mí no comprender", a ver si cuela.