Óbviamente la recomendación de pagarse a uno mismo primero, no está ideada para comprarse un BMW sino para emplear ese dinero en la generación de rentas pasivas. Rentas pasivas que en un futuro inmediato pueden ayudar a pagar deudas empresariales a terceros, con lo cual estamos generando ingresos atípicos a la empresa como podría ser cualquier subvención. Con esto quiero decir que la estrategia a seguir por un empresario puede ser muy compleja y difusa. Que no tiene por que haber sólo dos posiciones: Pagarse primero a uno mismo o pagar primero a los acreedores del negocio.
Dicho esto paso al tema de la financiación: Si aportar nuestro capital supone que nos debe dar un porcentaje superior a lo que nos daría una inversión sin riesgo, resulta evidente que no será una financiación más barata que la proporcionada por una entidad financiera. La diferencia está en quién cobra ese interés. Esto supone el error muy popular de los que dicen que no se pueden hacer negocios sin un capital propio inicial. Como un viejo amigo decía: "Si tu negocio no da para pagar los intereses del banco, vaya mierda de negocio".
Pero hay que tener en cuenta que no podemos aplicar el barómetro de si un negocio es una mierda de negocio o no lo es, cuando todavía estamos en los inicios de la actividad. Efectivamente el business plan puede incluir un periodo en el que efectivamente nuestro negocio puede permitirse el lujo de ser una mierda (curiosa frase) porque al mismo tiempo se están sentando las bases de una consolidación cuyos frutos recogeremos de acuerdo con un calendario rigurosamente marcado. No todos los negocios pueden serlo desde el primer día y por lo tanto podemos vernos condenados temporalmente a retrasar planificadamente algunas obligaciones económicas de nuestra incipiente empresa. Por supuesto, en esa lista de espera deberán estar en lugar preferente los pagos que sean absolutamente vitales para el futuro de la misma. El coste financiero puede (debe) ser el mismo con dinero propio que con el del banco, pero el riesgo para el futuro de nuestra empresa si lo impagamos cambia radicalmente.
Algo así también podría decirse de tu negocio si no da para pagar tu trabajo con mayor retribución que si lo hicieras por cuenta ajena. No es vital si se hace de forma planificada y temporal. Incluso si tu retribución se asemeja más a una flagelación. Sin embargo no podemos flagelar a nuestros empleados vitales para la empresa porque pasarían a serlo de la competencia en breve.
En cuanto al riesgo de perder la ilusión, y sin perder de vista que hablamos de un escenario temporal de crisis inicial, está claro que debe estar en la parte baja de la lista de preferencias, si no en la cola. El que no esté de acuerdo no debe emprender un negocio sino pedir un credifácil e irse unos días a Disneylandia.
Como siempre, un placer leerte.
Salud y €.