Je, je, yo he tenido las dos situaciones en mis expedientes...
El panchito espabilado que va dejando embarazadas a incautas, con nada a su nombre y de sus deudas responden las respectivas y el pobre incauto que compra el piso a medias con la novia, y luego cuando se acaba el amor se culmina con una compraventa. Encima apalancamiento bestial y como en poco tiempo el piso no ha subido lo suficiente no puede limar el fecto fiscal de la variación patrimonial resultando que tiene que pagar una pasta y no tiene recursos. Casos verídicos.
Y para el cónyuge que enajena mira. Compra a medias con su pareja. Precio 100000. Un año después se acaba el amor y le vende su mitad al otro tortolito (tontolito) y como los pisos han subido tanto: Valor 200000. Ganacia patrimonial que le toca 50000 euros y cuota de IRPF 9000 euritos.
Es un caso sencillo pero el mejor fue el segundo que te he comentado. A un chavalín de 25 años le salió a pagar 12000 euros y menos mal que fue todo en voluntaria porque si hubiese sido resultado de una liquidación la borma se le hubiera puesto en 18000.
CSTH