1.- Efectivamente posiblemente exista una sobreimposición derivada del incumplimiento de algunos.
Pero también podríamos pensar que en el precio de un arrendamiento va incluida una prima de riesgo para el propietario. Quiero decir, si el mercado del alquiler funcionara como Dios manda y todos pagaran su renta, habría más viviendas, más oferta, y los precios serían menores.
2.- Referente a mi último comentario, la Administración, efectivamente, siempre tendrá tendencia a proteger al más débil (inquilino) que luego en la realidad no tiene por qué ser. Pero toda actuación de la administración parte de una voluntad del legislador, es decir, de los políticos. En un país donde la cultura es la propiedad, el arrendamiento es un problema menor y ésto se agrava cuando existe un claro conflicto de intereses entre ambos mercados.
TAXMAN.