Pues a mí en la forma me han parecido básicamente de mal gusto. La idea que me ha transmitido el primero es la de un cretino con un portátil de marca en el que se ha do todo el ahorro en lápices de sus subordinados de un año.
Me ha recordado los muy viejos tiempos en que teníamos que bajar a recepción a pedir y bolígrafos. Sí es cierto que había quien se los llevaba a casa, pero lo que jodía era calcular cuántos bolis cuantificaba la comida de cada fín de semana de los delegados de zona con sus familias, con marisco y rioja del estupendo (que paladar sí que tenían los puñeteros) pasados como comida de empresa y que se pagaban sin chistar. Como los coches.Como los gastos generales. Como los gastos de viaje (en festivo), como... como.... como el anuncio de marras y el portátil, carajo.
Mi enhorabuena al creativo de turno. Espero que ING le haya pagado bien.
Salu2