No está todo inventado, evidentemente. El márketing hace milagros, porque sería algo muy parecido comercializar una tarjeta que en lugar de "quédeseconelcambio" se llamase "plandepensiones" y cuyos "redondeos" se puedan elegir por el titular: un 1, 3, 5 o 10% de cada importe que iría directamente a una cuenta ad hoc. A partir de ahí las posibilidades son infinitas, pues este porcentaje sobre cada compra con tarjeta podría destinarse a mil cosas: "viajedeensueño", "descapotablerojo", "modelito", "elnegociodetuvida", "apadrinaniños", "hermanitasdelacaridad", "apartamentoentorrevieja", "brillantazobodasdeplata" o incluso una visa "cuentafulana".
Márketing y Banca, dos conceptos explosivos, como podemos comprobar en estos días.
Tú siempre con aportaciones interesantes, Echevarri.
Salud y €.