Y cómo se lo pasan nuestros amados legisladores jugando a ser los amos del mundo. Además, si no embrollan suficientemente la Ley, ¿de qué van a vivir tantos abogados como hay? ¿Y para qué se van a molestar en legislar adecuadamente si luego los jueces van a interpretar lo que quieran? Perdona, hoy estoy un pelín cínico