Después de casi dos meses ignorados por los medios de comunicación, los huelguistas comienzan a acumular minutos en los medios de comunicación, al mismo tiempo que se observa como se acumulan montañas de papeles en los juzgados.
Casualmente otra serie de espeluznantes acontecimientos paralelos ponen al descubierto las vergüenzas del gobierno cesante y de sus prececesores y comienza a cundir el pánico. Si se pone de moda hurgar y sacar a la luz la interminable colección de desaguisados justicieros, puede que más de uno lo pase bastante mal.
De repente un conflicto ignorado alcanza una rápida solución.
Los negociantes traidores salen escoltados por la policía.
La sesión de investidura trancurre sin el menor incidente. Todo es felicidad.
Y el OXUPA DEL ÁTICO recibe su premio. Al fin podrá disfrutar de su modesta reforma. La de reformas como ésta que podrá hacer en los próximos cuatro años.
La historia siempre se repite.