En mi familia padecemos las consecuencias de la renta antigüa. Una casa de 200 metros cuadrados que heredó mi madre hace mas de 15 años, y de la que solo recibe 90 euros al mes. Incomprensible. Y no defiendo, aunque me conviene, que se acabe de forma abrupta con ese tipo de arrendamientos a costa del mas debíl, el arrendatario, pero parece mentira que no las diferentes clases dirigentes que han pasado por este pais no hayan sido capaces de dar una solución a estas situaciones.