Pues yo estoy con ING, el trato personalizado lleva al comadreo, "no te preocupes tengo un amiguete tasador, te la damos por el 120% y la hacemos pasar por el 80% y podrás comprarte el vestido de novia que te gusta", así ahora los mismos bancos tienen dificultades para localizar la podredumbre que tienen a menos que interroguen a cada director de oficina para que cante y aclare hipoteca por hipoteca dónde están los cadáveres, prefiero ese trato aséptico, es beneficioso tanto para el banco como para el cliente, aunque no se den cuenta, a nadie le gusta que le rechacen, pero a veces un no te hace bien y las esplicaciones son una pérdida de tiempo para ambos.