Por cierto, respecto a lo que comentas de ese conocido que es consultor de subastas, he de decirte que yo hago lo mismo, siempre lo he hecho, aunque hace años, cuando se podía ceder el remate, era más sencillo.
Tengo muchos tipos de encargos, desde los clientes inversores tipo que conservo desde hace años y que les da igual comprar lo que sea y donde sea hasta particulares que quieren algo pequeño para alquilar o un piso para ellos o para su hijo en un barrio determinado. Lo investigo todo igual que si fuera para mí pero luego me persono en la subasta con poderes de ellos. Nada más sencillo. Lo importante es tener absoluta confianza en el subastero, porque las sumas que se invierten son elevadas, no es como comprar dos mil euros en acciones de telefónica.
Oye, ¡¡¡quizá le interese a alguno de tus lectores!!! je-je