En cuanto al anónimo, tiene razón. La falta de una mínima regulación del intermediario financiero unido a la falta de diligencia de los bancos a la hora de elegir a sus prescriptors propició que cualquier mindungui, mafioso o vividor entrase en nuestro sector. Creo que se han sentado ya unas bases mínimas para que en el próximo boom, dentro de 3 a 10 años, dependiendo del optimismo de cada analista, no vuelvan los piratas del Caribe Hipotecario a azotar las costas.
Y gracias por dar un voto de confianza a los pocos hombres buenos de este interesantísimo sector.