Muy acertado el post.
Comparto contigo que hay actores. Yo participé como psicólogo en la selección del primer Gran Hermano y de aquél programa que fracasó llamado El Bus y se busca audiencia, no ortodoxia.
Benjamín es un actor o por lo menos un concursante "dirigido". No se puede parecer tan listo y tan torpe a la vez.
Por otra parte, coincido en la separación de los equipos por sexos. ¿Discriminación positiva? ¿Guerra de sexos? No tiene sentido. Se podían haber encontrado mil y una maneras de crear equipos mixtos equilibrados.
Ya lo comenté ayer. La pleitesía y devoción al Sr. Bassat es anacrónica y más típica de un cuertel que de una empresa moderna. Una cosa es respeto y otra vasallaje.
El programa potencia el trabajo en equipo a la vez que les hace competir entre ellos. Eso es un sinsentido. No puede haber sinergia allí donde hay competencia.
Y por último, se plantean pruebas que pueden ser aceptables para valorar habilidades, pero es necesario aplicar estrategia y la estrategia requiere un tiempo de maduración. Aquí todo es rápido e improvisado. Se prima la ocurrencia, de ahí que haya tantas cagadas.
Una cosa más, seguimos mitificando a los líderes. Parece que es el objetivo supremo del ser humano, ser líder. Y en muchas organizaciones hay peones o alfiles cuya presencia garantiza la superviviencia del líder...por ejemplo: George Bush.
Enhorabuena socio por el análisis.
Nos vemos en el siguiente
Antonio Pamos
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