Un medio de comunicación británico calculó en 8 o 9 horas las de reuniones efectivas de la cumbre de G-20, una vez descontadas las ruedas de prensa, fotos de familia, un un largo etc. protocolario y de pavoneo.
Parece lógico pensar que para avanzar realmente en el largo y tortuoso camino de la búsqueda y aplicación de medidas realmente valientes, debería trabajar en ello una comisión permanente del G-20. Al más alto nivel y prioridad. Mientras no sea así, creo que las cumbres son búsquedas de soluciones al ralentí.
Salud y €.