Está claro que tienes razón y que si en pleno año 2007 hubiera hecho una tasación de 100.000 euros y se lo hubiera adjudicado en 70.000, hubiera cantado la Traviata. Pero el caso es que se lo adjudicó en 123.500 euros cuando el embargo era de solo 1.300, lo que descarta arreglos en las pujas y cualquier clase de maquinación.