Las normas de Bolsa son compartidas para todos los instrumentos (como usted menciona, para los ETF, dado que cotizan en Bolsa, también).
Lo más fácil es preguntarnos cómo solucionar este caso... ¿cómo podemos hacer que se ejecuten las órdenes?, ¿hacemos que el precio del emisor prevalezca sobre el de los inversores?, ¿entonces cómo nos sentará que queriendo vender o comprar a un precio más ventajoso para nosotros nunca se cruce nuestra orden porque primero se cruce siempre la del emisor?, ¿hacemos que el mercado no sea ciego para que pueda identificar qué orden es del emisor y qué orden es de un cliente?, ¿cúanto tiempo se perdería en hacer esa comprobación (ojo que en Bolsa se habla de nanosegundos...)??. .. La Bolsa (el mercado) ha solucionado todo esto por nosotros: órdenes limitadas y criterios de mejor precio y preferencia de órdenes según su entrada en el sistema son las normas comunes fijadas para todos y para todos los instrumentos que allí coticen, para que todos los inversores las cumplan, sepan a qué atenerse, y estén protegidos, favoreciendo precisamente la transparencia de mercado.
Las únicas órdenes que admite la Bolsa en este segmento son las "órdenes limitadas", es decir, aquellas en las que el inversor que introduce la orden en el sistema especifica claramente precio y cantidad.
Expliquemos su funcionamiento con este ejemplo.
En este caso concreto, si lanzamos una orden de venta a 0.51 estamos lanzando una orden que se va ejecutar a un precio "mayor o igual" a 0.51 siempre y cuando encuentre contrapartida en mercado.
Si no existiese en ese momento en mercado ninguna orden de compra a un precio mayor o igual a 0.51 EUR, entonces nuestra orden de venta a 0.51 se quedará posicionada en el mercado a la espera de que alguien (quienquiera que sea) quiera comprar a nuestro precio marcado, es decir, 0.51. Por lo tanto, nuestra orden será la que marque el precio dado que ha sido la primera en entrar en el sistema a ese precio.
Si alguien, cualquiera (no tiene por qué ser el emisor, recordemos que el mercado es ciego) introduce una orden limitada de compra a 0.60, por la propia definición que la Bolsa hace de la orden limitada, dicha orden de compra a 0.60 entrará en mercado comprando a un precio "igual o menor" a 0.60. En este caso, atacaría a nuestra orden de venta a 0.51 que ya está posicionada en mercado marcando precio y esperando ser atacada (es decir, estamos diciendo que queremos vender a 0.51!!, si no fuese así, no habríamos puesto esa orden en mercado!!).
Nosotros, que queríamos vender a 0.51 diremos, ¿y por qué no a 0.60?. El comprador dirá ¿y por qué no a 0.51 (como marca la propia definición de "orden limitada")?... ¿Cómo se soluciona esto? Con la regla de preferencia de introducción de órdenes: el primero que muestra precio, marca precio. Y el que ha lanzado una orden pidiendo vender a 0.51 Euros nunca debería quejarse por conseguir lo que estaba pidiendo.
Si enviamos un precio concreto es porque estamos seguros de lo que hacemos. Si no estamos seguros acerca del precio adecuado para nuestra venta, lo mejor será esperar a que otros inversores marquen precio (el emisor o cualquier otro inversor particular), y después decidir si ese precio nos parece atractivo y atacarlo. Porque lo que lancemos a Bolsa va a Misa.