Hombre, derechos divinos no pero sí tenemos reconocido el constitucional. Otra cosa es que lo garanticemos contratando barrenderos para las autovías (como los norcoreanos), justificando puestos públicos incoherentes con criterios empresariales (y de sentido común) o buscando alternativas a sectores que sólo fueron viables mientras duró la barra libre.
Detrás del ERE seguro que hay realidades dramáticas. Pero el ejemplo que pones demuestra que las decisiones económicas individuales nos afectan al conjunto. Tenemos que reconocer que, en el fondo, nos encantan los clásicos: indios vs vaqueros, empresarios vs trabajadores, inquilinos vs propietarios buenos vs malos. Todavía no nos hemos dado cuenta de que estamos en el mismo barco.
Saludos.