Pues sí, Jaime, no sé en qué estaré pensando. Voy a cambiar inmediatamente mi forma de pensar :)
Jordi, no hace falta ni que hagamos el más mínimo cálculo matemático, al final todo es cuestión de valores: cada uno invierte su tiempo y su dinero en lo que quiere, y es obvio que para muchos tener una casa es un fin en sí mismo. Lo que hace falta ahora es que las bajadas nos lleven a un cambio de cultura y de modelo económico.
Saludos.