Yo siempre he recomendado lo mismo, por varias razones:
- En primer lugar la cuenta vivienda supone un modelo de ahorro-esclavo con el consiguiente coste de oportunidad.
- En segundo, el principal motivo por el que se abre una cuenta es el fiscal. Para eso es mejor un plan de pensiones.
- La utilidad de la cuenta depende de dos factores:
1. La capacidad de ahorro
2. El beneficio fiscal derivada de dicha capacidad.
Los límites con los que juega la CV son tan bajos, en relación con el valor de los inmuebles, que hoy día es impensable que alguien en cuatro años pueda ahorrar lo suficiente para pagar el coste no financiado de un piso (20% + los gastos)
Por tanto a medida que pasa el tiempo y el coste del inmueble se aleja (tiende a subir) de la capacidad de ahorro (tiende a bajar) la utilidad de la CV es menor incentivándose otras formas de ahorro o bien a fundirse la pasta (sobre todo si los tipos son bajos).
Un saludo.
TAXMAN
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