Viejo amigo, mi primer comentario en tu bitácora, aprovechando que por fin pones el dedo en una de las llagas olvidadas de nuestro sistema económico.
Efectivamente el cooperativismo es la única salida jurídica hacia la sociedad del futuro que algunos ya andan pregonando (y que yo no veo aún, no se dan pasos auténticos en una dirección positiva). De hecho yo eliminaría absolutamente el ánimo de lucro, que debería estar tan penado como la usura, así como las sociedades de acciones y en general cualquier tipo de propiedad sobre una empresa. ¿No es una empresa una persona? ¡Pues acabemos con la esclavitud de las personas jurídicas!
Ojo, que no estoy en contra del beneficio económico (toda la ciencia económica debería consistir en alcanzar el máximo beneficio global e individual posible), pero este no este no puede ser el motor principal de las iniciativas individuales. Moviéndonos por avaricia ya vemos donde acabamos.
Evidentemente, las leyes deben modificarse mucho para no quitar las ganas de "cooperativizarse". El concepto actual necesita una revisión a fondo.
Y el que quiera ser empresario, que se haga autónomo, como caso particular de cooperativa de a uno.