Anónimo relajado, gracias a ti también por pasarte por aquí. Me niegas la presunción de inocencia, no veo por qué te parece tan extraño que haya pasado por estos trabajos, de todas formas te diré que hay mucha gente que no se puede permitir rechazar un contrato con esas condiciones, y creo que el listón de la dignidad lo tenemos igual de alto. Por otro lado, no me gustaría tener que volver a ellos para vivir, pero seguro que su precariedad se aguanta mejor que la del camarero o la del minero.
Me vuelves a "acusar" de empresario. Te diré que no me cierro ninguna puerta laboral, ni siquiera la de funcionario. Por mi carácter he tenido muchos problemas con los jefes, incluido el actual, y sospecho que puedo ser candidato a trabajar por mi cuenta en un futuro. Por supuesto me gusta ver la perspectiva completa de los problemas y de las soluciones. Y no te preocupes, yo no te voy a "acusar" ni de sindicalista ni de Curro el del Caribe, que ha vuelto para animar el debate.
Por último, mi barco se llama Economía y ahora se parece más a una patera que a un yate. No sé cuál es tu barco.