María, suscribo punto por punto tu último párrafo, ese es el verdadero problema, tenemos la cultura empresarial que tenemos y me temo que no hay política clásica o keynesiana que ponga remedio a esto.
Ahora bien, no abusemos de la casuística, hay ejemplos de todo y para todo. No es excusa para analizar objetivamente una propuesta de reforma estructural.
¿Algún empresario/autónomo quiere dar su punto de vista?