La salud y la contaminación son las coartadas, el objetivo es recaudar, porque no hay más remedio y no hay más alternativas que los impuestos especiales.
No estoy de acuerdo con las ayudas directas a la compra de automóviles, más allá de la cuestión ecológica creo que son subvenciones efímeras y retrasan el problema. Otra cosa es que sea un sector muy intensivo en empleo y ningún gobierno puede soportar los miles de parados que genera de una sola vez.
La improvisación genera este tipo de contradicciones y no resolveremos el problema hasta que la política económica no se ordene con criterios de Estado y de largo plazo.
Saludos