Hola, Chema, empiezo por el final de tu comentario.
1.Esto es un blog, osea, un medio de expresión subjetivo. Así que ni soy objetivo ni pretendo serlo. Si me permites, tu apreciación sobre el post también es muy personal y está bien que lo sea.
2.Mi comentario sobre la rabieta de los catalanes no tenía nada que ver con el Estatuto. Más bien me refería a que el que se pica, ajos come. La forma de entender la descentralización por parte del informe no merece más que una amable sonrisa (disculpa mi subjetividad).
3.No me estaba metiendo con Dolores, sino con las fuentes principales del ínforme: personas y libros en lugar de datos. Perdona que no haya colocado más enlaces, ahí te va el de fuentes y agradecimientos:http://www.economist.com/specialreports/displaystory.cfm?story_id=12501047. Eso sí, hay que reconocer que eso le da al informe un interés mayor.
4. La abreviatura Mrs. es correcta si está casada ,¿no lo está? Lo siento, no leo prensa rosa.
5. Lo que no me trago de la entrevista es la calidad de la edición. A estas alturas ya distinguimos que cualquier medio tiene ideología y estilo propio a la hora de contar las cosas. Y está bien que sea así, pero hay que ser crítico con lo que leemos.
6. Me sigue pareciendo un chincha-chincha, escrito con un punto de flema británica. Además de ideología y estilo, los medios tienen intenciones.Admito que esta apreciación es muy sutil.Y sobre todo muy subjetiva.
7. No leo prensa amarilla. Prefiero la salmón, y me da igual que sea diestra o zurda.En ese sentido no tengo prejuicios y me parecen tan serias las publicaciones consrvadoras como las "progres". Pero en este caso me ha decepcionado un poco The Economist.
Saludos