No se puede reducir al ser humano como "bueno" o "malo". Sus actos son los buenos, o los malos. La bondad existe por sí misma, y las personas participan de esa bondad a través de sus actos.
Por lo demás, no creo necesario revisar los diez mandamientos; son de plena actualidad tal y como los conocemos.
No es que los temas éticos empiecen a abrirse camino. Los temas éticos han estado siempre ahí. Ha sido el ser humano, a través de su comportamiento, el que se ha apartado de la bondad, dañándose a sí mismo en el proceso. Y todavía no ha hecho más que empezar.