Ante todo, bienvenido a la blogosfera, veo que te acabas de tirar a la piscina.
Pues hombre, los que defendemos el mercado no es por ceguera, sino porque no deja de ser un buen sistema de asignación de recursos. Nadie discute la participación del Estado en la economía, bien para regular o bien para llegar a donde el mercado no quiere (por avaricia)o no puede (por ineficiencia). Pero los supuestos del modelo de competencia perfecta siguen vigentes como "hoja de ruta": al final, clásicos y keynesianos buscan la manera de corregir la falta de oferta, los problemas de información o las rigideces que dificultan los ajustes. Esto es un problema de personas que presionan para ganarse un beneficio extraordinario que no tendrían en un mercado que funcionase medianamente bien.
En lo que estamos de acuerdo es que, si admitimos la participación del Estado en la economía -y esto es inevitable- el mercado no se autorregula.
Saludos