Gracias Fernando. Lo cierto es que, hasta hace unos años, decir en el ámbito académico que los mercados no eran eficientes (es decir, que la distribución de los cambios en los precios se asemejaba a una gaussiana o normal, como bien dices) era poco menos que decir en el Vaticano que Jesús no era hijo de Dios. Más que una teoría, ahora se ve que ha sido como un dogma de fe.
La no-normalidad de las distribuciones es una de las críticas que mejor se están fundamentando en finanzas, mediante investigaciones con matemática no lineal (teoría del caos, por ejemplo).
Acepto el reto de escribir un post sobre ello :)
S2